sábado, 9 de julio de 2011

DE PASEO POR LOS ALPES.

Cuantas ganas teníamos de pasear por los Alpes! Y tras casi una semana por la France llegamos a Chamonix con un tiempo muy bueno. Chamonix es un pueblo con bastante ambiente en verano. Mucho excursionista de pantalón corto y bastones de monte, pero también de mucho "dominguero", entendiendo por "dominguero" el que se dedica a subir y bajar a los montes en teleférico o a subirlos en telefèrico y bajarlos andando.
 Lo primero que llama la atención, antes incluso de llegar a Chamonix, es que se ve el gran Mont Blanc, ya desde la misma autopista. Tuvimos la suerte de que al menos el primer día estuviera despejado y lo vimos así de bien.
En Chamonix pasamos varios días y uno de ellos lo dedicamos a subir al "Lac Banc". En principio se trata de una excursión sencilla de unas cinco horas porque se coge el teleférico de la Flegere. Nosotros nos dimos una buena paliza porque lo hicimos todo andando. 
A pesar de que todas las noches llovió, los días nos permitieron pasear sin problemas. Esta excursión discurre por el lado norte del valle de Chamonix y disfrutamos de unas vistas soberbias del macizo del Mont Blanc y de varios glaciares.
El ascenso, una vez llegamos a la base del teleférico, fue por terreno muy abierto y a medida que gana altura se hace muy rocoso. Este es uno de los lagos de Cheserys que se encuentran un poco antes de llegar al Lago Blanco.
Este el el Lago de marras y aunque parece tranquilo, a ratos aquello parecía la Gran Via!! Al parecer es una de las excursiones clásicas y es relativamente sencilla porque la inmensa mayoría de los turistas utilizan los remontes mecánicos de la estación de esquí y ven todo este paisaje espectacular "bajando" y sin tener que subir!!!!
Nos encontramos a este animalito a escasos metros del Lago Blanco. Vaya cuernos!!

Otro de los días hicimos otra ruta clásica: el gran balcón norte. En este caso ascendimos hasta Plan de l'Aiguille, que está  en el lado opuesto del valle. El ascenso fue muy chulo porque veíamos muy cerca el glaciar de Bossons.

Cuando llegamos a la base del macizo, el tiempo se puso bastante frío, pero tuvimos suerte y por un momento pudimos divisar las famosas agujas entre la niebla.
El resto de la ruta discurrió entre el bosque y la base de las montañas, sin ganar altura y nos permitió, un día más, disfrutar de una vistas espectaculares.

La recompensa a este gran paseo fue poder ver el Glaciar llamado Mar de Hielo. Todo un espectáculo.
Nuestra siguiente etapa nos llevó a Suiza, más concretamente a la estación de esquí de Zermatt y nuestro objetivo era ver el famoso monte Cervino. Nuestra primera sorpresa fue darnos cuenta de que realmente la única manera de llegar a Zermatt era en tren, y que teníamos que instalarnos en un pequeño pueblo a 6 kilómetros de distancia.  
Que vamos a decir de Zermatt!!?? Todo finísssimo y caríssssimo. Para muestra un botón: la única manera de llegar es hacer en tren el trayecto de 5.5 kilómetros que hay entre el último pueblo y Zermatt y cuesta la friolera de 13 euros el billete de ida y vuelta de un trayecto de 10 minutos.
Nosotros nos quedamos con el espectáculo de la montaña, y hay que decir que el Cervino o el Matterhorm que es como lo llaman los Suizos es una montaña espectacular.
El otro gran momento de nuestro breve paso por Suiza fue el poder pasear a lo largo del Glaciar Aletschgletscher, que con sus 22 kilómetros de longitud es el glaciar más largo y más voluminoso de Europa. Tiene además una anchura máxima de 1800 metros y 800 metros de profundidad. Realmente asombroso!!
Nuestra idea era haber estado algo más de tiempo en Los Alpes pero una gran borrasca hizo que pusieramos rumbo el este, más concretamente rumbo a Salzburgo.

1 comentario:

Batxa dijo...

Kaixo...
Me encantan todos vuestros viajes y la forma de contarlos, un saludo,Josu- Batxa.
www.batxa.net