miércoles, 30 de marzo de 2011

CIRCUITO A LOS ANNAPURNAS.

 Cuando visitamos Nepal en el verano de 2007 en medio de un monzón que no nos permitió ni pasear, ni lo que es peor, ver sus majestuosas montañas, decidimos que volveríamos para hacer un trekking pero tendría que ser en temporada. Así es como nos entró el gusanillo y desde entonces empezamos a darle forma. Cuando la idea ya estaba lanzada tuvimos la suerte de que Julia y Javi, unos amigos de Vitoria, nos pasaran el contacto de Nigma Sherpa, un guia en Kathmandu que sin duda ha sido una de las claves para que nuestro trekking alrededor de los Annapurnas haya sido un auténtico placer.

Pero empecemos por el principio, que son las presentaciones. Los diecisiete días que hemos estado de trekking los hemos pasado con dos hermanos de la etnia sherpa con mucha experiencia en este mundillo del trekking. Nigma ha sido nuestro guía, pero además nos ha mimado, nos ha contado infinidad de cosas de su cultura, de su país, de la montaña, de su religión, ... en fin, como le decíamos muchas veces en bromas nos ha cuidado mejor que nuestras propias madres!!

El otro pilar de nuestro trekking ha sido Ghelghu, nuestro porteador. Hombre recio y serio pero que a pesar de no hablar apenas inglés enseguida se nos hizo muy cercano. El ha llevado la parte "pesada" del trekking y sin ninguna duda ha hecho que nuestro paseo fuera mucho más agradable.
Hay que decir que en un principio teníamos nuestras reservas en lo que respecta a los porteadores y no nos sentíamos muy cómodos pensando que otra persona iba a acarrear nuestro equipaje. Después de estar alli, hablar del tema con ellos y ver como se vive en esas aldeas hemos llegado a entender que es un trabajo durísimo, tan digno como otro cualquiera y que da de comer a una parte importante de la población.



DIA 1
KATHMANDU - BULBHULE
2 horas

Tras un traslado en coche desde Kathmandu, nuestro Gran Paseo de 280 kilómetros alrededor de los Annapurnas comenzó en Besi Sahar, un pueblo no tan pequeño donde acaba la carretera.


Podíamos haber continuado en este autobus que sigue por la pista hasta Bulbhule y que tarda más de 1 hora en cubrir los 7 kilómetros de distancia que lo separan de Besi Sahar, pero optamos por empezar allí y andar un par de horas a manera de calentamiento.
Estos fueron nuestros primeros pasos, que como podeis ver no los dimos solos, sino en compañía de un grupo de alemanes. La primavera es buena época para hacer el trekking porque el tiempo es bastante estable y a pesar de que esperábamos encontrar mucha gente en algunas aldeas estuvimos pernoctando practicamente solos!
Lo poco que pudimos ver el primer día fueron cultivos en el fondo del valle como el que veis en la foto.

Respecto a puentes colgantes, creo que no exagero si digo que hemos cruzado más de un centenar.
Nuestra primera etapa terminó en el Everest Guest House de Bulbhule. Hay que decir que llegamos a tiempo de refugiarnos de una gran tromba de agua.
Aunque ya estábamos allí, estabamos deseando empezar a ver grandes montañas!!

lunes, 17 de enero de 2011

SAN FRANCISCO Y PUNTO FINAL.

Y como todo lo bueno se acaba, nosotros acabamos nuestro viaje por Estados Unidos en el mismo lugar que lo empezamos, en San Francisco. Allí pasamos tres días visitando la ciudad, y debemos decir que es la ciudad que más nos ha gustado de todas las que hemos visitado.
Durante estos tres días intentamos ver diferentes zonas para hacernos una idea de lo que esta famosa ciudad supone en este pais. Visitamos, por ejemplo, el barrio de Castro recientemente inmortalizado en la película sobre el activista homosexual, Harvey Milk. Obviamente el ambiente es "gay" con mayúsculas y practicamente en cada farola de sus calles principales ondea una bandera arcoiris. Aparte de esa anécdota, hay multitud de cafés, restaurantes y aparentemente una vida cultural bastante activa. Este es su teatro y una de sus calles principales.
Otra de las visitas obligadas es el popular barrio chino de San Fracinsco, con sus tiendas donde venden todo tipo de artilugios curiosos y su infinidad de restaurantes "chinos de verdad" y no como los que tenemos en nuestras ciudades, más acomodados al gusto europeo.

Nos resultó muy curioso cómo se reunen los ancianos chinos en las plazas del barrio a jugar a algo parecido a nuesto dominó, mientras ellas, prefieren jugar a las cartas.
Por pura casualidad nos encontramos, de repente, bajando en nuestro coche por la archiconocida calle y tan famosa por la cantidad de veces que la hemos visto en las películas.

Realmente impresiona lo estrecha que parece y lo pendiente que es. Eso si, realmente no llegamos a entender que despierta tanto entusiasmo entre los turistas. Esta claro que los turistas somos muy, muy raros.
El resto del tiempo lo dedicamos a pasear por la ciudad, así llegamos al Fisherman's Wharf, que es la zona de la bahía de carácter muy turístico.
Allí hay un centro comercial muy popular, el Pier 39 desde donde hay unas vistas espléndidas de Alcatraz.
Uno de los atractivos de esa zona, además de los puestos de comida y de las vistas de la ciudad, es el ver la colonia de leones marinos que llevan instalados en la zona más de 10 años. Animalitos simpáticos, aunque un poco mal olientes, la verdad.
Por supuesto, montamos en el tranvía!! Hay que decir que en la actualidad es un servicio extremadamente lento y carísimo. De hecho se trata de un elemento turístico y no de un medio de transporte al uso. Solo hay dos lineas y en esta foto se ve cómo giran el vagón sobre una plataforma de madera de un modo totalmente manual. Para que os hagais una idea es más barato cruzar la ciudad en un taxi ocupado por dos personas y se tarda menos de la mitad, por no hablar de las colas!! Práctico el tranvía, no?
El centro de la ciudad es un auténtico hervidero de gente, con mucho comercio y muy al estilo de ciudad europea. Paseamos e hicimos incluso alguna compra.
Pero, obviamente, la imagen que todos tenemos de San Francisco es el famoso Golden Gate, que por cierto, ni idea de donde viene su nombre, porque dorado, lo que es dorado ... nada de nada.
Como podeis ver en las fotos es enorme  ... y lo pasamos en coche ...
... y andando.
Lo vimos desde un lado ...
... y desde el otro.
Por último decir que visitamos poblaciones cercanas como Sausalito o Tiburón que nos sorprendieron por el nivel económico de sus habitantes, pero ya se sabe ... esto debe ser la América de la tele!!
Aviso a navegantes ... en San Francisco hace un frío que pela y eso que somos de Bilbao!!

lunes, 4 de octubre de 2010

CALIFORNIA

La siguiente étapa se trataba de nuestro último paseo por el estado de California antes de volver de regreso a casa. Como otras muchas veces, nuestro viaje empieza y termina en el mismo lugar, y en esta ocasión pasamos las trés últimas semanas recorriendo este estado.
Lo primero que nos llamó la atención es que en California no hace ni gota de calor. En San Francisco pasamos frío y como anécdota podemos decir que hay una colonia de focas en el puerto; y en Los Angeles, a pesar de que estamos en manga corta, el viento frío no invitaba a ir a a la playa.
Durante estas tres semanas practicamente recorrimos el estado de norte a sur y nuestro periplo particular comenzó en un pequeño pueblito llamado Crescent City donde no había nada que hacer excepto ver las Sequoias del Redwood National Park, que no es poco!

Como podeis ver en las fotos, de nuevo paseamos por este Parque Nacional para poder disfrutar de ejemplares de árboles de tamaños increibles.

De playa en playa, llegamos hasta lugares bastante turísticos como Monterrey. Allí pasamos un día viendo el pueblo y algunos lugares cercanos como el elegante pueblo de Carmel y Parque Estatal de Rio Lobos.


La carretera costera que va desde Los Angeles a San Francisco nos gustó un montón. Hay que decir, que además el tiempo, aunque fresco, acompañaba, así que disfrutamos de un par de días de esta carretera panorámica junto al mar. 
De ahí seguimos por la costa hacia el sur y disfrutamos de un día precioso. Costas abruptas con altos acantilados se alternaban con playas en las que pudimos observar colonias de leones marinos e incluso algún elefante marino.


Morro Bay fue otro de los pueblitos, que aunque sencillos, nos gustaron por lo tranquilo que estaban. Allí disfrutamos de una tarde soleada (aunque fresca)!! y de un número casi cirquense ofrecido por la colonia de leones marinos que viven en el puerto.
La última escala antes de llegar a Los Angeles fue Santa Barbara. La verdad es que es un pueblo muy bonito, con ámplias aceras con árboles, terrazas llenas de gente, muchos restaurantes, y todo con un estilo colonial. Fue muy agradable, especialmente si lo comparamos con nuestra siguiente etapa que fue Los Angeles.
De antemano sabíamos que Los Angeles no tiene nada interesante, a no ser que te interese Hollywood y toda la parafernalia enfocada a los cinéfilos. Todo el mundo dice que es una ciudad fea, pero no nos podíamos imaginar que nos resultara tan horrible. Suena mal, pero realmente nos horrorizó. De los dos días que estuvimos allí salvamos Santa Mónica, por eso de que está al lado del mar y puedes darte un paseo, ...

Estaba lleno de gente, pero a pesar de hacer sol, ganas de playa ... ninguna!
Otro de los lugares que nos salvó fue Venice. Por allí dimos un buen paseo y vimos "lo que sale en la tele". Los que van en patines, los que andan en bici como en las pelis, los culturistas que entrenan en la misma playa, vamos una imagen "tipicamente americana"!!

Y por lo demás, francamente, nada que nos gustara, así que pasaremos por alto el resto de la visita: ni Hollywood, ni el paseo de la fama, ni nada de nada. Tan solo os dejamos esta foto porque es como la de un "hermano" de nuestro Guggenheim.
Nuestra última etapa antes de cerrar en círculo en San Francisco, fue una zona que nos habíamos quedado con ganas de ver porque gente con la que coincidimos en Yosemite nos había recomendado, se trata de Mammoth Lakes.
Allí pasamos casi una semana. En realidad se trata de una estación de esquí muy popular porque está relativamente cerca de San Francisco y cuyas pistas se utilizan para hacer bajadas en bicicleta de montaña en verano. Todo un espectáculo. De la misma manera que en el esquí, las pistas son de diferente dificultad y también se expresa utilizando diferentes colores: negro, rojo, azul y verde.
Os podreis imaginar que nosotros nos dedicamos a lo "nuestro", que es pasear y paseando es como llegamos a sitios tan bonitos como estos.

Uno de los lugares que más nos sorprendió de la zona fue Mono Lake. Como podeis ver en las fotos se trata de un "oasis salado" en el interior de California que da cobijo a las aves migratorias.
Resulta sorprendente encontrar este lugar practicamente en medio de un desierto y aún más sorprendentes son las formaciones que se han ido creando en sus orillas.

Nuestra última visita sería San Francisco y para volver cruzamos de nuevo Yosemite. Hay que decir que nos resultó un poco decepcionante puesto que el verano había hecho estragos en el parque y todas las cascadas que habíamos visto a primeros de julio rebosantes de agua, a finales de agosto estaban practicamente secas.